Alineadores transparentes para corregir la posición de tus dientes y tu mordida. Planificación digital y seguimiento de una ortodoncista especialista.
Pide tu cita gratuitaEn Morales Cervera el tratamiento lo planifica y controla la Dra. Tamara Cubino, ortodoncista con máster en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial. Sin derivaciones externas y en el centro de Palencia.
La ortodoncia invisible es un tratamiento que alinea los dientes mediante una serie de férulas transparentes, fabricadas a medida a partir de un escaneado digital de tu boca. Cada alineador aplica una fuerza controlada que desplaza los dientes de forma progresiva hasta la posición planificada.
A diferencia de los brackets, son removibles: te los quitas para comer y para cepillarte. Y a diferencia de un tratamiento estético superficial, corrigen la posición real de los dientes y la mordida, con efecto tanto en la estética como en la función masticatoria.
En Morales Cervera la planificación y el seguimiento los realiza la Dra. Tamara Cubino, ortodoncista con máster en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial por la Universidad Alfonso X.
No todos los problemas de alineación son iguales ni requieren el mismo tratamiento. Estos son los casos que habitualmente resolvemos con ortodoncia invisible.
Dientes montados o girados por falta de espacio en la arcada. Es el motivo de consulta más frecuente y dificulta la higiene entre dientes.
Espacios visibles entre los dientes, especialmente entre los incisivos superiores. Se cierran desplazando las piezas hasta el contacto.
Los dientes superiores muerden por dentro de los inferiores. Puede provocar desgaste asimétrico y molestias articulares si no se corrige.
Los incisivos superiores cubren en exceso a los inferiores. Con el tiempo genera desgaste del esmalte y sobrecarga en la mandíbula.
Los dientes anteriores no llegan a contactar al cerrar la boca. Afecta a la masticación y, en algunos casos, a la pronunciación.
Dientes que se han vuelto a mover años después de un tratamiento anterior, normalmente por falta de retención. Suele resolverse en pocos meses.
Hay casos que se resuelven mejor con ortodoncia fija: discrepancias esqueléticas importantes, maloclusiones severas que requieren cirugía ortognática, o movimientos dentales muy complejos. Tampoco es el tratamiento adecuado si hay enfermedad periodontal activa sin tratar, ni si no vas a poder llevar los alineadores entre 20 y 22 horas al día, porque su eficacia depende directamente de eso. En la primera valoración te lo decimos con franqueza, aunque la respuesta sea que tu caso necesita otra cosa.
La comodidad es una de sus principales ventajas. A diferencia de la ortodoncia convencional, los pacientes se sienten más cómodos y a gusto con los alineadores invisibles.
Puedes quitártelo fácilmente cuando quieras cepillarte los dientes, en alguna reunión puntual o cuando vayas a comer o cenar. ¡Así de fácil es el tratamiento en ortodoncia invisible!
La discreción es otra de sus grandes ventajas. Nadie notará que los llevas puesto mientras la estética de tu sonrisa mejora. ¿A qué esperas para probar la ortodoncia invisible?
Exploración clínica y estudio de tu caso para determinar si eres candidato a alineadores. Si tu situación se resuelve mejor con otro tipo de ortodoncia, te lo decimos aquí.
Sin costeEscaneamos tu boca en 3D, sin pastas ni moldes incómodos. Con ese modelo se planifica el movimiento de cada diente y se genera una simulación del resultado previsto.
Recibes tu serie de férulas personalizadas junto con las instrucciones de uso. En algunos casos se colocan pequeños ataches del color del diente que ayudan a ejecutar movimientos concretos.
Cambias de alineador cada 7 a 14 días según la pauta indicada, llevándolos entre 20 y 22 horas al día. Las revisiones son espaciadas: no hace falta acudir cada mes como con brackets.
Habitualmente 6–18 mesesAl terminar se coloca un retenedor, fijo o removible, para consolidar la nueva posición. Es la fase que evita la recidiva y la que determina si el resultado dura años o se pierde.
| Ortodoncia invisible | Ortodoncia fija (brackets) | |
|---|---|---|
| Visibilidad | Prácticamente imperceptible | Visible, salvo variantes linguales o cerámicas |
| Removible | Sí, para comer y cepillarse | No, permanece fijo todo el tratamiento |
| Higiene | Cepillado normal, sin obstáculos | Requiere cepillos interproximales y más tiempo |
| Depende del paciente | Sí: exige 20–22 h diarias de uso | No: actúa de forma continua |
| Revisiones | Más espaciadas | Ajustes periódicos frecuentes |
| Casos complejos | Limitado en discrepancias esqueléticas severas | Mayor control en movimientos complejos |
| Urgencias | Sin roces ni brackets despegados | Posibles roces y descementados puntuales |
El precio depende del número de alineadores que necesite tu caso, que es tanto como decir de la complejidad del movimiento a realizar. Un apiñamiento leve y una maloclusión que requiere corrección de la mordida no cuestan lo mismo ni duran lo mismo. Por eso no damos una cifra cerrada por teléfono: hacemos el estudio, te enseñamos la simulación y te entregamos un presupuesto detallado y cerrado antes de empezar, con opciones de financiación adaptadas.
Licenciada en Odontología por la Universidad de Salamanca, ha ampliado su formación con un máster en Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial en la Universidad Alfonso X, además de cursos avanzados de ortodoncia clínica y actualización en técnicas de alineación dental de última generación.
Depende de la complejidad del caso. Los tratamientos sencillos, como un apiñamiento leve o una recidiva tras ortodoncia previa, suelen resolverse en 6 a 9 meses. Los casos que implican corrección de la mordida pueden extenderse hasta 18 meses o más. La planificación digital permite estimar la duración antes de empezar.
Entre 20 y 22 horas diarias. Solo se retiran para comer, beber cualquier cosa que no sea agua y cepillarse los dientes. Este es el factor que más influye en el resultado: si no se cumple el tiempo de uso, el tratamiento se alarga o no alcanza el objetivo planificado.
No produce dolor, pero sí una sensación de presión durante los primeros dos o tres días de cada alineador nuevo. Es la señal de que el diente se está moviendo, y desaparece a medida que la boca se adapta. Comparado con los brackets, no hay roces ni heridas en labios o mejillas.
Son transparentes y muy finos, por lo que en el uso normal pasan desapercibidos. Durante los primeros días puede aparecer una ligera alteración de la pronunciación de algunas consonantes, que se corrige sola conforme la lengua se acostumbra.
Sí, siempre que la dentición sea definitiva y las encías estén sanas. Es un tratamiento muy demandado por adultos precisamente por su discreción. En adolescentes también es viable, aunque hay que valorar caso a caso si el paciente va a cumplir con el tiempo de uso.
Hay que avisar cuanto antes. Según en qué punto del tratamiento estés, la pauta puede ser volver al alineador anterior, continuar con el siguiente o solicitar un repuesto. Lo que no debe hacerse es dejar de llevar ninguno, porque los dientes tienden a volver a su posición previa en pocos días.
Sí, y no es opcional. Después de cualquier ortodoncia, los dientes tienen tendencia a desplazarse hacia su posición original. El retenedor, fijo o removible según el caso, es lo que consolida el resultado. La mayoría de las recidivas que vemos en consulta vienen de tratamientos en los que se abandonó la retención.
No hasta haberlo tratado. La ortodoncia requiere una boca sana de partida: mover dientes con enfermedad periodontal activa puede agravar la pérdida de soporte. Primero se resuelve la salud bucodental y después se planifica la ortodoncia.
¡Te esperamos en Morales Cervera!
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