Efectos del tabaco en la salud bucodental

El tabaco es una de las grandes amenazas para nuestros dientes. No se trata únicamente de una cuestión de estética, sino que esta práctica también acarrea importantes problemas de salud bucodental.

Desde Morales Cervera queremos explicarte en qué consiste el tabaquismo y cuáles son las principales consecuencias de salud a las que se puede enfrentar tu sonrisa si fumas.

Además de cáncer, enfermedades crónicas, pulmonares y cardiovasculares, los efectos del tabaco en la salud bucodental también pueden ser muy graves. Entre ellos, destacan la periodontitis, la melanosis del fumador, halitosis o alteraciones en los dientes.

DIENTES DE FUMADOR

Uno de los primeros efectos del tabaquismo que se ve reflejado es el amarilleamiento de los dientes. Esto es consecuencia de la nicotina y el alquitrán del tabaco, que además de manchas pueden causar también mal aliento y enfermedades de las encías.

Sin duda, el mejor remedio es dejar de fumar. Si esta decisión no está entre tus planes por el momento, te recomendamos que cepilles tus dientes varias veces al día para proteger tus dientes y encías. Asimismo, es aconsejable que uses una pasta de dientes específica para combatir las manchas y que te sometas a limpiezas y blanqueamientos dentales con asiduidad

PERIODONTITIS

Fuma aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad de las encías o periodontitis, una enfermedad que también afecta al hueso que sujeta los dientes. Ésta surge cuando se acumulan por encima de las encías el sarro y las bacterias, produciendo inflamación.

La principal relación de la periodontitis con el tabaquismo está en que las personas fumadoras tienden a tener más sarro. Este hecho se debe a que la nicotina reduce la producción de saliva, haciendo la boca no se limpie bien y se produzca más cantidad de sarro y bacterias de lo habitual.

CARIES Y MAL ALIENTO

Como se ha dicho anteriormente, fumar disminuye el flujo de saliva, favoreciendo el desarrollo de placa bacteriana y la aparición de caries, especialmente en las raíces de los dientes.

Por otra parte, el mal aliento es otro de los problemas más populares entre los fumadores. Es una consecuencia de la primera etapa de la enfermedad de las encías, así como de tener la boca seca. Este último caso se da cuando las mucosas se secan y se irritan al producirse menos saliva.

Para evitar ambas afecciones, es muy importante seguir una excelente higiene bucodental. Así, evitaremos que se formen caries y que el mal aliento derive en una halitosis crónica.

Para ayudar a prevenir los efectos del tabaco es importante cepillarse los dientes varias veces al día y usar hilo dental después. Asimismo, se recomienda aumentar la ingesta de líquidos para evitar la boca seca y usar enjuague bucal antibacteriano. Sin embargo, el remedio más efectivo es reducir el consumo de tabaco o dejar de fumar por completo.

 

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